La cavitación es una técnica no quirúrgica para eliminar la grasa localizada mediante el uso de ultrasonidos de baja frecuencia, que se aplican sobre la zona donde se concentra la grasa para disolver las células adiposas desde su interior. Posteriormente la grasa se elimina con la orina o a través del sistema linfático. Esta técnica se utiliza para eliminar la piel de naranja y la piel de colchón devolviendo el aspecto normal a la piel de las zonas tratadas, al tiempo que mejora la circulación, se eliminan toxinas y aumenta el tono y la elasticidad de los tejidos.

Normalmente se necesita una docena de sesiones de 40 minutos (con un intervalo de tres días entre cada una de ellas) para obtener resultados apreciables. Después de cada sesión conviene recurrir a técnicas de drenaje (masaje o presoterapia) para facilitar la eliminación de las células grasas y evitar que se reabsorban de nuevo. Asimismo, con el fin de eliminar grasa y toxinas, antes y después de cada sesión, se debe beber 1,5 litros de agua. También es recomendable seguir una dieta baja en calorías desde días antes de iniciar el tratamiento de cavitación.

Consigue un cuerpo tonificado y sin celulitis,
con un tratamiento combinado de Cavitación , Radiofrécuencia y Electoestimulación